Publicado en Libros, Novela

Réquiem por un campesino español (Ramón J. Sender).

Suele ocurrir que las grandes revelaciones vienen en envoltorios pequeños. La novela de hoy, pequeña y concisa, nos regala un análisis sincero y descarnado sobre la realidad de nuestro país durante la guerra civil.

Unas pocas páginas sirvieron a Ramón J. Sender para colocar a todo el mundo en su sitio. Hizo muy fácil para el lector convertir cada personaje en un colectivo.
El protagonismo, casi absoluto, recae en el cura del pueblo, que espera el comienzo de una misa en memoria de un hombre al que conoció desde su nacimiento.

La narración sigue dos caminos. Uno es una breve historia sobre el difunto y su relación con el cura, sus creencias y los impulsos que le mueven. La fe del cura, débil, es sepultada por un instinto de sumisión y supervivencia con el que intenta sobrevivir a ambos bandos. El otro camino narra los momentos previos a esa misa. Intercalado en la narración, aparece una copla que da contexto al momento, haciendo que el lector pueda ser testigo privilegiado de todo lo que ha sucedido y sin embargo no ha podido presenciar.

Una novela de sentimientos. Los personajes apenas son esbozados con pinceladas gruesas. Lo importante de sus páginas es hacernos sentir el cómo, no el quién.

Escrita durante el largo exilio de Sender en México , el primer título con la que se publicó, Mosen Millán, no fue cambiado por el que todos conocemos hasta años después. Además, hasta bien entrada la década de los setenta no pudo ser publicada en España a pesar de ser considerada una de las novelas más importantes de nuestra lengua.

Una gran propuesta para una tarde de verano, que merece la pena leer con calma, saboreando cada línea. La sobriedad de sus frases esconde mucho más de lo que en un primer momento se encuentra.