Publicado en Libros, Novela

La batalla de El Alamein (Peppino Caielli)

La historia la escriben los vencedores, por lo tanto, cómo disfruto cuando encuentro alguna joya escrita por quienes la perdieron. Al igual que en Sin novedad en el frente, donde Remarke no era muy afin a la postura alemana, en este caso, su autor nos relata una situación de desapego y sumisión a una causa tan ajena a ellos como cruel. La mayoría de los soldados italianos involucrados en la Segunda Guerra Mundial no creían en los sueños imperialistas de Mussollini. La historia de esas vidas arrastradas al desierto y abandonadas por su propio país es relatada con tintes realistas, tan propios del país transalpino.
Por sus páginas no aparecen, no al menos con protagonismo, los grandes nombres de la campaña africana. Son los soldados anónimos para la historia quienes llenan los capítulos que repasan los dos años largos que duró la aventura.
Sus vidas, luchas y por desgracia, muertes, son escritas sin adornos ni épica. La guerra es cruel y aunque sea tan antigua como la humanidad no deja de ser lo más alejado a nosotros.
Cómo curiosidad cuando quise saber más de su autor, no encontré nada de nada. Solo hay referencia a otro libro ambientado en el desembarco de Normandia. Si algún amable lector o lectora sabe algo más de él, me encantará conocerlo.
Una lectura casi obligatoria para quien le guste la historia, contada de una manera real y con un estilo fluido.

Una pequeña joya desconocida escondida en las arenas del desierto.

Publicado en Libros, Novela

Querida señora Bird (A. J. Pierce)

Hace unas semanas tuvimos que acudir en medio del fin de semana a un centro comercial. Ya. Mal hecho. Son daños colaterales de convivir con adolescentes. Como una ya tiene sus tablas, cuando la cosa se empezó a alargar me refugié en una librería y me autorregalé un pequeño libro de bolsillo de sus estanterías. Creo que en los centros comerciales colocan siempre una gran librería precisamente para eso, para que sobrevivamos los que no soportamos las compras.

El problema fundamental de esta novela es que la elegí pensando que iba a ser similar a La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey, que es una de mis novelas favoritas. Muchos son los rasgos que las relacionan. Las dos están protagonizadas por mujeres jóvenes y resueltas; en las dos está de fondo la segunda guerra mundial y las consecuencias que tuvo en la vida de la gente corriente; ambas están escritas de un modo fresco y desenfadado e incluso en las dos tenemos la redacción de cartas como un elemento nuclear del argumento. Además, una de las autoras de aquella novela aparecía en la portada de esta, recomendándola.

El problema de comenzar a leer una novela pensando en otra tan fabulosa como la de La sociedad literaria... es que es muy difícil que no salga mal parada. Y eso es precisamente lo que me ocurrió, al menos al principio. En la primera mitad de la novela me parecía estar ante una historia medio insulsa, absolutamente predecible y no excesivamente bien escrita.

No obstante, algo cambia radicalmente hacia la mitad de la novela. El argumento da un giro de timón y parece como si la protagonista y la autora maduraran al mismo tiempo. De pronto estaba ante una historia mucho más sólida, cuyos personajes, tan planos al principio, ahora tenían matices. Incluso la forma de escribir había mejorado, reduciendo enormemente los clichés que tanto abundan al inicio.

Una vez terminada, puedo decir que, a pesar de que se trata de una novela que podría mejorarse formalmente, merece la pena leerla. Ver crecer a su protagonista y comprobar cómo, tras su apariencia de niña ingenua y simple, se escondía una mujer valiente y generosa es una experiencia fabulosa. Además, nos permite conocer la vida de un Londres que, asediado por las bombas alemanas, no está dispuesto a rendirse en ningún sentido.

Publicado en Libros, Novela

El niño con el pijama de rayas (John Boyne)

No estaba muy receptivo cuando hace años me regalaron este libro. La causa de mi rechazo era no saber que esperar de sus páginas; ¿estaba ante un cuento juvenil con un trasfondo trágico o tal vez era un acercamiento edulcorado al holocausto judío?

Una vez decidido, los capítulos fueron pasando vertiginosamente por mis ojos. No pude parar de leerlo hasta llegar al final. La historia me sumergió de lleno a una versión nueva de lo que ocurría en los campos de exterminio. Viví la realidad a través de los ojos inocentes de un niño que vive en una casa justo al lado de aquel horrible lugar, Auschwit.

Un punto de vista que no esconde la realidad de lo que allí ocurrió. Una narración en los labios de un niño pero que esconde una lectura entre líneas espeluznante. No pude dejar de imaginar todo aquello que escondia las aventuras del protagonista y su amigo. Quizá y precisamente por verlo a través de unos ojos de niño, las imágenes mentales se formaron más poderosas que nunca y dibujaban un entorno casi tan horrible como debió ser en realidad.

Aunque he de confesar que, a pesar de tener nociones sobre la defensa de nuestra mente ante situaciones límite, me sigue sorprendido cómo somos capaces de amoldar la realidad para que no nos destruya como seres humanos. La resistencia de nuestra mente parece que no tiene límites. Y en esos campos de horror salvó a muchos de sus prisioneros.

Toda la novela es un juego de realidades. Por un lado, tenemos a los padres del niño que viven como un castigo personal su nuevo destino, por encima de la tragedia que se vivía dentro de las alambradas. También sentiremos la resignación e, incluso, la «fortuna» de aquellos prisioneros que estaban al servicio de los militares. Y, por último, intentaremos sonreír ante los juegos infantiles a espaldas de los mayores y el horror.

Una magnífica lectura, para no olvidar el horror.

Publicado en Libros, Novela gráfica

Las tres vidas de Hannah Arendt (Ken Krimstein)

Hanna Arendt es, probablemente, una de las personas más adecuadas para hacer una biografía. Desde el punto de vista profesional, fue una de las mentes más interesantes del siglo XX. Sus libros no solo tuvieron una gran acogida entre los filósofos de su época, sino que constituyen obras imprescindibles para la historia de la filosofía.

Desde el punto de vista vital, podemos decir que fue una mujer libre y valiente, capaz de llevar a las últimas consecuencias sus convicciones. Incapaz de ser insincera ni consigo misma, en sus relaciones con los hombres y en sus amistades más íntimas tuvo siempre la necesidad de vivir como sentía, sin atender a nada más. Es un regalo conocer la vida de una mujer así, tanto por ella misma como por la gente que la rodea, pues Hannah Arendt se rodeó siempre de las mejores cabezas de su época.

Y, por si esos ingredientes fueran pocos, Hannah era una judía alemana que vivió a mediados del siglo XX. No hay mucho más que decir. Tuvo que emigrar primero a París, allí conoció el campo de internamiento y acabó viajando a Nueva York, como tantos otros compatriotas. A su vida, por tanto, no le falta de nada.

Y aunando esos tres elementos, su relación con Heidegger. Una relación intensa, basada en la admiración mutua de dos mentes privilegiadas; un amor complicado, extramatrimonial, inconveniente y, en definitiva, tóxico. Una pasión entre un maestro que coquetea (en el mejor de los casos) con el nazismo y una joven filósofa judía.

En definitiva, el libro que hoy os traigo cuenta una historia que se devora en unas horas. Era esperable. Y es que, con todos estos mimbres, el éxito de esta novela gráfica estaba asegurado. Viñeta a viñeta, disfrutamos y sufrimos a partes iguales de los éxitos y las desgracias de esta mujer increíble.

Desde el punto de vista estético, sin embargo, tengo que decir que los dibujos (en blanco y negro con detalles en verde) no son ni bellos ni realistas. Tal vez la ausencia de belleza esté buscada. No es vano estamos ante una novela más conceptual que estética. En cualquier caso termino la lectura contenta de haberla elegido, pero deseando poder leer la biografía de Arendt en un ensayo más tradicional. No solo es culpa de los dibujos. En el fondo, es una forma de ser. Y es que yo soy más de ensayos que de novelas gráficas.

Publicado en Libros, Relatos

Cuentos completos (Roald Dahl)

Imagino que somos muchos los que conocimos a Dahl a través de su literatura infantil y juvenil. Con mis hijos descubrí las aventuras del melocotón gigante, aprendí a distinguir a las brujas aunque lleven zapatos y guantes y me enamoré de la pequeña Matilda. No obstante, si tengo que elegir, me quedo con esta recopilación de los cuentos completos para adultos.

El libro comienza con un conjunto de cuentos en los que se inspira en sus años de piloto. Son relatos más bien tristes, claro, pero ya se observan los giros inesperados y el matiz muchas veces fantástico que Dahl le aporta.

De todos modos, si puedo elegir, me quedo con el resto del libro, cuando supera el tema bélico. Adoro el modo que tiene de describir a los personajes y sobre todo me fascinan los finales, siempre sorprendentes.

Un pequeño lujo para iniciar a la lectura a los que se han enfriado con ella, para saborear cuando tenemos poco tiempo o simplemente para disfrutar de un mago de las palabras en la distancia corta.

Publicado en Libros, Novela

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey (Mary Ann Shaffer y Annie Borrows)

En contadas y maravillosas ocasiones un libro que tiene todo en contra consigue entrar tan dentro de uno que pasar la última página es doloroso.


Con esta obra me sucedió. Todo lo que conocía a priori me echaba para atrás: está escrito de forma epistolar, sucede en la Segunda Guerra Mundial, el título no es precisamente fácil ni bonito,…
Pero fue comenzar el primer capítulo y sumergirme en una historia que es la vida misma.

Cada capítulo/carta te lleva de la mano con una prosa sencilla pero poderosa hacia una época de guerra y miseria pero también y sobre todo, de esperanza, de lucha y supervivencia.
Las autoras, tia y sobrina, nos cuenta la vida de su protagonista a través de ella y de cada uno de los demás personajes que escriben las demás cartas. Al hacerlo de esta manera van construyendo en nuestra mente un mundo completo, no hay detalle por nimio o breve que no tenga su razón de ser.

Las historias se entrelazan formando un tejido donde se va dibujando la sociedad de la guerra y posguerra. Dentro del hilo principal se acomodan otras pequeñas historias , unas vitalistas otras muy duras. Pequeñas o no, importantes o pasajeras dentro del argumento, todas ellas nos hacen que sus páginas se conviertan en nuestra realidad.

Cada personaje nos engancha en su humanidad, nos hace sonreír con esperanza.Una novela donde no hay buenos o malos. Únicamente supervivientes, sin importar el bando.
Por cierto, hay una adaptación al cine pero no pienso verla. Estoy convencido que no le hará justicia.

Este libro formará parte para siempre de mi memoria y de mi biblioteca.