Publicado en Libros, Novela

Derecho natural (Ignacio Martínez de Pisón)

Fue la opción de novela histórica para el mes de febrero del club de lectura #elsitiodemirecreo y respondía también a un deseo propio de seguir leyendo a este autor que descubrí en 2021 y que, como sabéis, me encantó.

No salió como lectura del club, pero yo tenía claro que lo iba a leer igual. Me apetecía volver a los 70 – 80 del pasado siglo de la mano de un escritor tan fabuloso como Martínez de Pisón. Y no me ha decepcionado. Es cierto que la historia no es tan potente como la de Dientes de leche, pero eso no le quita interés a la novela, que he devorado casi sin darme cuenta.

Derecho natural es, ante todo, una historia de desamor y soledad. Su protagonista es testigo del fracaso familiar de sus padres y después vive en sus propias carnes la dificultad de huir de ese mismo destino.

Martínez de Pisón nos devuelve a un tiempo en el que España renacía, tras la muerte de Franco, a una vida distinta. Nuestros protagonistas tienen la esperanza de poder disfrutar de las oportunidades que parece brindar la transición, al mismo tiempo que sienten el temor de que todo quede en agua de borrajas y lo vuelvan a perder todo de un día para otro. Viven, en definitiva, sabiendo que un golpe de suerte (buena o mala) puede marcar sus vidas en cualquier momento.

Una novela realista sobre nuestro pasado inmediato que nos trae un tema universal: la dificultad de amar como es debido.

Publicado en Libros, Novela

Los Cinco y yo (Antonio Orejudo)

Para la ola de calor que nos ataca este fin de semana os traigo un libro fresquito, de lectura fácil, rápida, con infinitos guiños a la generación del baby boom en España. Una generación a la que conozco bien, pues es la inmediatamente anterior a la mía.

La alusión a Los Cinco del titulo no engaña. Orejudo habla en esta breve novela de cómo nos marcó, a varias generaciones, la lectura de los cinco en nuestra tierna infancia. Para los preadolescentes que éramos, la libertad de la que gozaban los cuatro primos era embriagadora. Si nosotros no encontrábamos barcos encantados, si no le ganábamos la partida a traficantes sin escrúpulos o no habíamos ayudado a atrapar a ningún secuestrador de niños era por culpa de haber nacido en una sociedad equivocada. Frente a la fría indiferencia de los adultos de Blyton, a nosotros no se nos permitía viajar, dormir en una isla deshabitada o hacer excursiones de varios días sin la eterna compañía de los adultos. Las comparaciones siempre son odiosas, pero en este caso rozaban la injusticia.

En la novela, uno de los personajes ha escrito un libro en el que se va más allá de las novelas de Blyton y se expone la juventud de los cuatro primos. En paralelo a la evolución de estos conocidos personajes, Orejudo habla de su propia juventud y reflexiona sobre la amistad y sobre la distancia entre los sueños de toda una generación y la realidad vivida. La transición española, la pérdida de la inocencia, las tribus urbanas, las drogas blandas y duras… todo un collage de elementos que explican una época de nuestra reciente historia.

No tengo muy claro por qué no me gustan este tipo de novelas. Todo el mundo que conozco que ha leído esta habla bien de ella, dicen haber disfrutado, haberse reído con algunas escenas, haberse reconocido en muchas. La verdad es que yo misma la leí en dos sentadas, pero lamentablemente no me llegó. Creo que es el tono. Voy a tener que reconocer que esta forma de escribir, tipo autoficción, no es para mí.

Publicado en Libros, Novela

Dientes de leche (Ignacio Martínez de Pisón)

Lo que más me gusta del verano es que el tiempo va más despacio, todo parece ralentizado. Hay cosas que hacer, correos que contestar, pero menos y, sobre todo, con menos urgencia; el calor inunda todo y nadie espera de ti la eficacia del resto de estaciones. Eso es fabuloso, porque permite dedicar más horas a la lectura y terminar un libro como este en cuatro o cinco días. La felicidad.

Dientes de leche cuenta la historia de una familia a lo largo de más de medio siglo. En todo ese tiempo suceden muchas cosas, claro, pero este libro, más que contar aventuras describe personajes. Son ellos, los Cameroni, los protagonistas de esta novela. Os los presentó:

En primer lugar tenemos a la generación de los abuelos: Raffaele, un italiano pobre de solemnidad que se viene a España a luchar en la guerra por un motivo bien prosaico (poder enviar dinero a su familia), pero por el camino se hace fascista. La conversión del abuelo es fruto de una disonancia cognitiva (tiene que explicarse a sí mismo qué hace tan lejos de casa, matando desconocidos y arriesgando su vida), por lo que resulta definitiva y absoluta. Raffaele será el fascista más abnegado y convencido, pasen los años que pasen y ocurra lo que ocurra a su alrededor. A su lado, Isabelita, que con el tiempo se convertirá en Isabel. Una española a la que la guerra le arrebató la infancia y la esperanza y que tratará de calmar el dolor y las pérdidas al lado del hombre equivocado. Y de fondo la tía Milagros, que apoya, acompaña y sostiene sin apenas darse a conocer.

En segundo lugar tenemos la generación de los hijos (Rafael, Alberto y Paquito), que se debaten entre una infancia y un padre fascista y una madurez de apertura democrática. Junto a ellos, Elisa, la nuera, la única que no tiene sangre Cameroni, pero la verdadera columna vertebral de la familia. Una generación que busca la felicidad como puede. Algunos en las pequeñas cosas, en las relaciones más íntimas; otros en la reparación y en la justicia.

Y por último, Juan, el nieto. Su adolescencia discurre ya en plena transición y el vínculo con el abuelo fascista es al mismo tiempo imposible y necesario.

Una novela muy bien escrita, que retrata de forma excelente lo que ha ocurrido en nuestro país desde la guerra civil a nuestros días, pero que destaca por el modo en el que presenta a sus personajes. Profundidad, sensibilidad, verdad. Impresiona, por ejemplo, el modo respetuoso y tierno a la vez en el que trata la discapacidad intelectual. Leyendo estas páginas, uno acaba entendiendo y queriendo a todos los personajes. No porque sean excepcionalmente buenos, que casi nunca lo son, sino porque son totalmente comprensibles y cuando entiendes a alguien no puedes evitar encariñarte con él.

Publicado en Libros, Novela

El disputado voto del señor Cayo (Miguel Delibes)

Cuando pienso que esta pequeña novela de Delibes es de finales de los años 70 me recorre un escalofrío por la espalda. Han pasado más de cuarenta años y el conflicto que describe sigue ahí, inmutable, como si el tiempo no fuera con él.

¿De qué conflicto estoy hablando? Permitidme antes que os presente el argumento: un grupo de políticos progresistas en campaña llega a un pueblo en el que solo viven 2 personas (y no se hablan entre ellas) y conversan con el Sr. Cayo, uno de ellos. En realidad, esta conversación entre dos mundos implica poner sobre la mesa varios conflictos, todos ellos bien actuales.

El que más me ha impactado a mí es el que se produce entre la clase política (progresista además) y la gente a la que se supone que dicha clase representa. A ojos de Delibes (y a los míos), la lógica que mueve a aquellos no tiene nada que ver con la vida de los ciudadanos. Su propia dinámica interna, jerárquica y algo rancia (más preocupados por lo que dirá el que organiza la campaña que por los objetivos de la misma), su relación con los otros partidos (considerados como meras caricaturas más que como compañeros con los que llegar a acuerdos) y su relación con los pueblos que visitan (reducidos prácticamente a elementos que hay que visitar para ir tachando de la lista) me recuerdan al «no nos representan» del 15M. Tanto tiempo de democracia y la sensación de distancia, de otredad de los políticos es prácticamente la misma.

Otros conflictos que continúan en la actualidad es la dicotomía pueblo/ciudad, con el problema de fondo, tan actual, de la despoblación; o el conflicto generacional, donde las personas mayores han dejado de ser modelos para los jóvenes y se ven como reductos del pasado, desfasados, prescindibles. Y una no puede evitar pensar en las residencias y las decisiones que se tomaron en la primera ola de Covid-19 en España.

Una pequeña novela, la que os traigo hoy, que a pesar de tener más de 40 años incide en problemas que no hemos superado como sociedad. Ese, creo, es uno de los encantos de Delibes. Que a través del tiempo nos habla de nosotros mismos.

Publicado en Ensayo, Libros

La Olivetti, la espía y el loro (Lea Vélez)

Esta mañana de sábado os invito a que os metáis conmigo debajo de una mesa de cocina. Estamos a finales de los años setenta y Lea niña nos hace un hueco a su lado. Si os quedáis callados, escuchareis el sonido característico de una máquina de escribir. Es Maria Luisa Martín, la madre de Lea, que transcribe literalmente las entrevistas que suenan en la grabadora. Porque, más allá del sonido de la Olivetti, podréis oír a los protagonistas de la España cultural de la transición.

Las entrevistas que transcribe Maria Luisa son del programa que dirige su marido, Carlos Vélez, para TVE. El archiconocido Encuentros con las letras. Así que, si aceptáis la invitación y os acomodais bajo la mesa de la cocina, escuchareis a Borges, a Umbral, a Arrabal, a Fernando Sánchez Dragó, a Rosa Montero, a Cela y a un sin fin de personas más que se alzan sobre el sonido de la máquina de escribir y nos hablan de ellos mismos, de la época que están viviendo o del ambiente cultural de su epoca.

Pero el libro de Lea es mucho más que esas transcripciones. Porque en ocasiones, la niña que juega bajo la mesa se torna adulta y reflexiona con nosotros sobre lo que está escuchando. Y nos habla de nosotros, de la época que estamos viviendo y del ambiente cultural de nuestra época.

Incluso Maria Luisa, de tanto en tanto, deja de escribir y nos habla, con su voz del siglo XXI, sobre cómo vivió ese momento de transición de la dictadura a la democracia colaborando en uno de los programas culturales más importantes de TVE de toda su historia.

Os invito, pues, a que os embarqueis en este viaje de ida y vuelta a nuestro pasado cercano. Saldréis con ganas de leer muchos libros, ver muchas películas, contemplar muchos cuadros. Porque si con algo te deja este libro, es con ganas de más cultura.

Publicado en Ensayo, Libros

Anatomía de un instante (Javier Cercas)

Acabo de terminar Anatomia de un instante, de Javier Cercas y puedo deciros que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un libro extenso.

Tengo que confesar que en 1981 mi vida se centraba en aprenderme de una vez las tablas de multiplicar, conseguir merendar más bocatas de chocolate que de embutido y dilatar las tardes en la plaza más allá de lo razonable. La vida política de mi país me era tan ajena como la de cualquier estado extranjero, pues yo vivía (afortunadamente) en la mejor de las fortalezas: la infancia.

Para los de mi generación, el 23 F no apareció nunca por los planes de estudio, tampoco. Demasiado jóvenes para haberlo vivido; demasiado viejos para haberlo estudiado como un episodio de historia. Y, a pesar de todo, el 23F era algo tan nuestro, tan conocido, que jamás se me ocurrió que necesitara investigar sobre ello. No tenía duda alguna de que se había tratado del golpe de unos locos nostálgicos que no podían soportar una democracia tan tranquila y exitosa como la que vivíamos en aquellos años de la abeja maya. Cualquier otra versión de los hechos era, para mí, parte de la cultura conspiranoica.

El libro de Cercas ha sido, por tanto, un torrente de información, que me ha hecho redescubrir el país de mi niñez. Resulta que la democracia no estaba entonces tan asentada como yo la recordaba. El 23 F tal vez fue el golpe de unos locos nostálgicos, pero se asentó sobre un hormiguero en el que todos, de un modo u otro, conspiraban contra Suárez.

Anatomía de un instante es un ensayo lleno de información sobre la España de principios de los 80. Cada capítulo se pone en la piel de un protagonista diferente y, de su mano, puedes entender a todos y cada uno de los personajes de entonces: los viejos afectos al régimen, los antifranquistas, los monárquicos, la iglesia, los periodistas o los banqueros. Es de agradecer también el análisis psicológico de los personajes con nombre propio: Armada, Tejero, Carrillo, Cortina, el General Gutiérrez Mellado y sobre todos ellos, Suárez, el héroe y el antihéroe de aquella época; el político capaz de lo mejor (darnos una democracia avanzada) y de lo peor (hacer que peligrara); el protagonista indiscutible de las más de 400 páginas de este ensayo.

Y es que Cercas nos ofrece una interesante reflexión sobre nuestra historia, con abundancia de datos y espíritu periodístico, pero por ello no deja de ser el novelista que ya conocíamos. Leemos Anatomía de un instante, por eso, con la misma emoción que si se tratara de una obra de ficción. La novela que él mismo confiesa que quiso escribir y no pudo.