Publicado en Libros, Novela

Los hermanos Karamazov (F. Dostoievski)

He pasado los últimos 15 días en compañía de la familia Karamazov. Han sido, claro está, unos días muy intensos. En ocasiones, tengo que admitirlo, me agotaba acompañarles y me costaba entender la pasión con la que recubren cualquier incidente, por más pequeño que este sea. Sin embargo, o quizá precisamente debido a ello, ahora que me despido y los devuelvo a la estantería, siento una especie de nostalgia. Creo que les he acabado cogiendo cariño.

La personalidad de los distintos componentes de esta familia es muy diversa. El padre es mezquino, egoísta, irresponsable; tenemos un hermano pasional y noble, otro racional y en cierto modo cobarde y un tercero entregado y mártir. Pero todos ellos presentan un componente común: el exceso. Son excesivos odiando cuando odian y amando cuando aman; excesivos en sus vicios y en su capacidad de sacrificio; en su relación con los demás, con Dios o consigo mismo.

La forma de escribir de Dostoievski está a la altura de sus personajes, desde luego. Creo que no había leído una novela con más adjetivos y adverbios que esta. Entre otros motivos porque el narrador apenas habla y son los personajes los que sustentan la práctica totalidad de la acción. Casi como si de una obra de teatro se tratara, en ocasiones la voz del narrador se ve como poco más que un conjunto de acotaciones para contextualizar los diálogos.

Tanto es así que en un momento dado llegué a la conclusión de que esta novela tenía que haberse adaptado, necesariamente, para el cine, la televisión o el teatro. Y así ha sido. Una búsqueda rápida en la Red nos aportó varias adaptaciones. Entre ellas, una serie japonesa. No sé qué opinar al respecto. Si la veis, pasad por aquí a contarnos.

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Ordesa (Manuel Vilas)

Llamar <<novela>> a Ordesa es, en cierto modo, desvirtuar esta obra. Sin embargo, no es fácil clasificarla en otro género. Escrita a modo de diario (aunque sin referencia alguna a fechas concretas de escritura), tal vez lo más adecuado para describir este libro de Vilas es decir que se trata de una catarsis. Durante sus más de 350 páginas, la historia prácticamente no se mueve. El lector acompaña al autor en un bucle en el que se desatan recuerdos, sentimientos y emociones, sin que haya otro objetivo aparente al de intentar entenderse a uno mismo.

Creo que en la lectura de este libro se pueden dar dos situaciones muy distintas en virtud de si el lector se identifica o no con el protagonista. Si existe esta identificación, la catarsis de Ordesa puede ser, en cierto modo, la del propio lector. De ahí, quizá, el éxito que tuvo la obra, a la que llegaron a considerar <<el libro del año>>. Por el contrario, si el lector no hace suyos los sentimientos y preocupaciones del narrador, si se produce un extrañamiento por el que lo que leemos solo le ocurre al otro, la experiencia de la lectura es muy distinta. En este caso, leer Ordesa es de algún modo consolar a un buen amigo que está pasando un mal momento. Puedes sentir cierta empatía a ratos, en otras ocasiones un poco de cansancio y, en general, una necesidad imperiosa de que supere el bache y siga con su vida.

¿Es fácil la identificación? Pues en parte sí y en parte no. Es fácil porque lo que le preocupa al protagonista de Ordesa es lo que de algún modo nos preocupa a todos: la muerte, el amor de la familia, la soledad, la culpa, el fracaso, el sentido de la vida. A nadie le son ajenos estos grandes temas. Otro asunto es la perspectiva. Porque Vilas afronta estos asuntos desde el punto de vista de un hombre de mediana edad, de clase media, divorciado, padre de dos hijos y huérfano. Y ese punto de vista impregna toda la obra hasta el punto de que si no compartes ese perfil, la identificación es complicada.

Un último asunto que se debe mencionar es el estilo. Como decía antes, esta obra parece simular la redacción de un diario. Los pensamientos se presentan desordenados, repetitivos, caóticos. No hay un narrador contando una historia, hay un personaje intentando entenderse a través de la escritura.

En definitiva, se trata de un libro que no os dejará indiferentes. Para bien o para mal.