Publicado en Libros, Novela

Matar a un ruiseñor (Harper Lee)

Estas vacaciones de Semana Santa me ha acompañado Scout, una niña muy especial, huérfana de madre y a la que su padre está decidido a educarla para que sea una mujer buena, valiente y libre. No me cabe ninguna duda de que lo conseguirá, pero daría lo que fuera por leer una segunda parte, treinta años después, para comprobarlo con mis propios ojos.

Scout vive con su hermano, su padre y una niñera a la que teme y quiere a partes iguales. Tiene una vida feliz y tranquila, que nos recuerda un poco a otros niños libres, como Huckeberry Finn. Scout nos transmite la emoción de ir descubriendo los secretos del mundo poco a poco, el placer del juego libre, la pereza de las tardes al sol, la frustración de ser pequeña y chica cuando una quisiera serlo todo y serlo ya.

La tranquilidad de la vida de Scout se termina el día que su padre es elegido para defender a un hombre negro de la acusación de haber violado a una mujer blanca. A partir de entonces, los prejuicios, el racismo, la maldad y la injusticia se van filtrando en las palabras de una niña que entiende el mundo mucho mejor que algunos adultos. Por momentos hemos dejado a Twain para caer en el mundo tenebroso de Faulkner.

Una novela deliciosa que nos recuerda el mundo clasista y racista del que venimos, para que no se nos ocurra volver. Un relato extraordinariamente escrito que me deja pensando cuántos de esos prejuicios continúan pesando en nuestros días. No puedo evitar preguntarme: ¿qué pensaría Scout de nosotros?

Publicado en Resumen de lecturas

Lecturas de abril de 2021

El mes de abril fue un mes de extremos para mí. Tuve dos de las mejores lecturas del año, pero también dos de las peores. Javier leyó 3 libros, con una media de 3.3 puntos sobre 5.

Fracasos

Mamen: hacía tiempo que quería Ordesa, de M. Vilas, aunque no había leído ni siquiera la sinopsis. Uno de esos libros que va de boca en boca y que te apetece, además, por ser de un autor cercano. Desgraciadamente, fue uno de los fracasos más grandes del año. Fue decisivo para entender que no me gusta la autoficción. No creo que lea más libros del género.

El club de los martes, por el contrario, era una obra casi desconocida para mí. La recomendó alguien del grupo de los Retopatas porque servía para cumplir con uno de los puntos. A diferencia de lo que me suele pasar con las recomendaciones del grupo, no me dijo nada. Es entretenida, sin más.

Javier: Arsène Lupin supuso para mí una pequeña decepción. Siempre me gustan esas historias de misterios imposibles, adoro esas capacidades sobrehumanas que adornan a los detectives. Pero cada historia era como una repetición de otras ya leídas, sus tramas nunca me parecieron originales y sus personajes planos y carentes de personalidad. Una decepción motivada, tal vez, por unas expectativas no muy reales. Tal vez.

Lecturas discretas

Javier: tenia muchas ganas de leer algún clásico de ciencia ficción. Es un género al que no soy muy asiduo y las pocas veces que me he asomado a sus páginas no ha sido con buen recuerdo. Crónicas marcianas tampoco supuso mi reconciliación la ciencia ficción, pero he de reconocer que algunos de sus relatos sí supieron captar mi atención. La pena es que no es un libro redondo para mí. Hay demasiados altibajos como para obtener una puntuación mayor.

Mejores libros

Mamen: este mes también me atreví con otro de mis grandes pendientes. Llevaba años pensando en leer Matar a un ruiseñor y en esta ocasión me servía para otro de los.puntos del reto, por lo que no me lo pensé. Gran elección. Es, sin duda, uno de las mejores novelas que he leído este año, con una protagonista que me acompañará en su inocencia y clarividencia para siempre.

Por último, en abril hice caso a los amigos de Twitter y leí por primera vez un ensayo de Zweig. Ya era mi autor favorito de ficción y, con este libro, se convirtió en mi autor favorito en general.

Javier: menos mal que el mes terminó con cometas en el cielo, una novela muy dura sobre la realidad en Afganistán. Una novela que llega por casualidad y deja una huella perenne. Su historia de amor y lealtad, así como la radiografía que realiza a un país permanentemente en guerra, son sus argumentos para enganchar de manera pasional al lector. Tengo que encontrar más novelas del autor para confirmar las expectativas tan altas que me creó este libro.

L

Labordeta, Ángela. Tacones y muñecas

Laforet, Carmen. Nada

Landero, Luis. Lluvia fina

Lapierre, Dominique. La ciudad de la alegría

Larsson, Stieg. Los hombres que no amaban a las mujeres

Leblanc, Maurice. Arsène Lupin. Caballero ladrón

Lee, Harper. Matar a un ruiseñor

Lem, Stanislaw. Solaris

León, Donna. Muerte en La Fenice

León, Donna. Muerte entre líneas

León de Aranoa, Fernando. Aquí yacen dragones

Le Tellier, Hervé. La anomalía

Lindo, Elvira. Una palabra tuya

Lingred, Astrid. Pippi Calzaslargas

López de Lizaga, José Luis. El Ártico

Lorenzo, Santiago. Los asquerosos

Llamazares, Julio. La lluvia amarilla

Balance lector mitad 2021

El otro día una booktuber a la que sigo, María (de Cumbres clásicas), hizo un video en el que comentaba, a través de una serie de ítems, las lecturas que ha hecho en lo que lleva de año. Me pareció una buena idea para nuestro blog y Javier estuvo de acuerdo conmigo en que lo preparáramos. Llevamos casi 30 libros cada uno en lo que va de año y algunas decisiones no han sido fáciles. Esperamos que os guste.

[Por cierto, el canal de Cumbres clásicas es maravilloso. Si no lo conocéis, buscadlo y ya veréis].

  • Mejor libro

Javier: dudas, dudas y más dudas. Después de repasar todo lo que he leído en estos primeros seis meses, elijo La forja de Arturo Barea. Reducir la lista a tres ya costó. Quedarme solo con la obra de Barea, un triunfo. La destaco por encima de las demás por su calidad, por narrar de manera sublime un trozo de nuestra historia y por la forma en la que lo leímos. En sus páginas encontramos un país, unas personas y una forma de vivir que nos emociona desde el primer capítulo.

Mamen: esta es, sin duda, la categoría más dificil, porque he leído libros buenísimos este año. He leído a mi autor favorito (Zweig), he descubierto un nuevo autor top (del que os hablaré luego), he aprendido muchísimo de ensayos como el de Cercas… pero si tuviera que quedarme con un único libro, me quedaría con Las uvas de la ira. Se ha convertido en uno de mis imprescindibles.

  • Mejor secuela

Me temo que no hemos leído ninguna secuela estos meses, así que queda desierta esta categoría

  • Novedad literaria que te gustaría leer

Mamen: me llama la atención La anomalía. Todavía no lo he comprado, aunque lo tuve en la mano. Cuanto más me hablan de él, más ganas tengo.

Javier:  aunque me costará un poco no leer sobre el guardia civil Vila, la novela histórica de Lorenzo Silva espero que esté en breve en mis manos. Muchísima curiosidad por leer Castellano. Ojalá la pluma de Silva siga igual de afilada y certera.

  • Lanzamiento literario más esperado de la segunda mitad del año

Javier: tengo con Arturo Pérez Reverte, el escritor, una debilidad que supera a la imagen negativa que transmite como persona. Repasando los próximos lanzamientos he conocido que en breve saldrá El Italiano. No creo que tarde nada en reservarlo.

Mamen: me apetece mucho el nuevo libro de Aramburu, Los vencejos, que creo que sale a finales de agosto.

  • Mayor decepción del año

Mamen: en esta categoría tengo dos títulos. La primera decepción fue Ordesa. Había oído hablar muchísimo de este libro y, como os dije en su momento, está claro que no es para mí. La segunda la he tenido esta misma semana, con La otra vida en la maleta. En esta ocasión no tenía ninguna referencia ni del titulo ni de los autores, pero todos los libros de Acantilado hasta este momento me habían encantado. Quizá necesite una relectura.

Javier: aquí no tengo duda. A pesar de ser una recomendación, fui incapaz de acabar El revoloteo de la Pamparola. En ningún momento pude llegar a  creerme los diálogos. La historia, a priori, podría haber sido interesante, pero las relaciones entre los personajes, construidas de una forma muy artificial, impedía no tan solo disfrutar, sino hacer soportable el paso de las páginas.

  • Mayor sorpresa del año

Javier: me muevo entre dos propuestas. La primera es de Rosa Montero y su novela La hija del caníbal. Un libro que devoré en poco tiempo y me hizo disfrutar muchísimo. La segunda es Librerías de Jorge Carrión. No soy muy dado a leer ensayos pero este libro es precioso. Más que recomendable.

Mamen: Las uvas de la ira ha sido, como os decía, mi gran descubrimiento de estos meses. Era uno de esos clásicos que una tiene siempre en pendientes. No obstante, como no me seduce especialmente el universo norteamericano, no tenía ninguna expectativa. Contra todo pronóstico, ha pasado directamente a ser uno de los libros imprescindibles de mi vida. Esto me abre un nuevo mundo sin descubrir: la novela norteamericana. Os iré contando. Otra sorpresa agradable ha sido Nada, de Carmen Laforet. Una novela mucho más profunda e inquietante de lo que esperaba.

  • Nuevo autor favorito

Mamen: ha entrado con fuerza en mi vida Philippe Claudel. En La nieta del Señor Linh ha demostrado sensibilidad social, capacidad de crear una buena historia y una forma de escribir maravillosa. Buscaré más libros suyos, sin duda.

Javier: al hilo de mi descubrimiento de Jorge Carrión, tengo pendiente seguir leyendo más de este autor. Me enganchó con una forma de escribir soberbia.

  • Nuevo fictional crush

Javier: Amelia Garayoa,  protagonista de Dime quién soy, la novela de Julia Navarro. Su forma de entender el mundo, el amor y la vida es maravillosa.

Mamen: me temo que durante estos primeros meses de año no ha habido ningún personaje que pueda considerar mi crush. El personaje que más se podría acercar es Alberto, de Dientes de leche, pero le faltan años y experiencia vital.

  • Nuevo personaje favorito

Mamen: hay muchos personajes entrañables, pero me quedo con Scout Finch, la protagonista de Matar a un ruiseñor.

Javier: el señor Bark, de La nieta del señor Linh. Imposible detallar el porqué de esta elección sin develar detalles de esta fabulosa obra.

  • Libro que te haya hecho llorar

Javier: en este semestre tendré que dejar esta categoría en blanco. Pero conociéndome, seguro que durante la segunda parte del año recupero la desventaja.

Mamen: yo soy bastante llorona, así que hay varios que lo han conseguido. Quizá con el que más veces se me han puesto los ojos llorosos es El jilguero.

  • Libro que te haya hecho feliz

Mamen: yo soy feliz leyendo, en general. Pero si tengo que elegir, el autor que más feliz me hace es Zweig y este año de momento he leído dos libros suyos: un relato (Mendel el de los libros) y un ensayo (El mundo de ayer). Estupendos los dos.

Javier: tener en mis manos el último libro de Andrea Camillieri ya me hizo feliz. Leerlo colmó esa sensación. Sus novelas, en general, siempre han conseguido que la sonrisa aflore en mis labios.

  • Libro más bonito que hayas comprado o te hayan regalado

Javier: la novela gráfica El regreso del caballero oscuro ha sido el libro más bonito de estos meses. Llevaba años queriendo tenerlo y ha superado con creces lo que podía esperar de él.

Mamen: el libro más bonito de esta primera mitad de año ha sido El infinito en un junco, de Irene Vallejo. Es un libro precioso por dentro y por fuera que he regalado a la gente a la que quiero, pero que no me había comprado para mi (estas cosas incomprensibles que hacemos a veces). Me llegó como regalo de cumpleaños y me hizo muy feliz.

  • ¿Qué libros quieres leer antes de que termine el año?

Mamen: este año me quedan dos libros para terminar el reto de Libropatas que hago cada año: uno de poesía y otro infantil o juvenil. Me da un poco de pereza, pero los leeré. También quiero leerme Sapiens (que me espera en la mesilla) y todos los que me regalaron por mi cumpleaños y que aún no he leído, que son unos cuantos. Pero seguro que entran nuevos que ni siquiera sospecho.

Javier: aparte de las novedades que están por venir y he referido en los puntos anteriores, tengo pendiente de leer, con muchas ganas, Mendel el de los libros. También tengo apuntado El jilguero. Pero no tengo ninguna duda que de aquí a final de año llegarán muchas más.