Publicado en Club de lectura #elsitiodemirecreo, Libros, Relatos

Primera semana de lectura de Las maquinarias de la alegría

7 de septiembre y ya llevamos 7 relatos del libro de Bradbury. En principio tengo que admitir que no está resultando ser lo que esperábamos. Como decía uno de los compañeros, lo de la alegría se ha quedado en el título. Pero eso no significa que no me guste. Algunos de los cuentos, de hecho, me han gustado mucho.

Como suele ser habitual en los libros de relatos, en este nos encontramos un poco de todo. Desde algunos que si yo fuera la editora habría descartado en la selección, hasta otros que me parecen verdaderas perlas a la altura de mis mejores lecturas de ciencia ficción. Ejemplo del primer tipo es el cuento que da inicio (y título) al libro, aunque es posible que el problema sea mío, que me falta información sobre el contexto. Ejemplo del segundo tipo es el segundo, que me transportó nada más y nada menos que al centro de Solaris. Ahí es nada.

Es difícil encontrar características comunes en todos estos relatos. No comparten tema, ni contexto. Ni siquiera todos los relatos son de ciencia ficción, pese a lo que pensábamos. Algunos son dolorosamente realistas, como el tambor de Shiloh. Otros son simplemente ingeniosos, como Tyrannosaurus Rex. Aunque, a pesar de toda esa variedad interna, hay algo que, al menos en estos 7 primeros relatos se mantiene: la sensación de estupor que nos confunde hasta bien entrado el cuento, una prosa maravillosa, surrealista, impactante y la necesidad de volver atrás una vez que consigues entender qué está pasando.

Si os gusta la ficción más creativa, entrad en el universo Bradbury y dejaos llevar. Algunos destinos son más increíbles y otros menos pero el viaje merece la pena en todos.