Publicado en Libros, Novela

Cincuenta sombras de Grey ( E. L. James)

Hay libros que deben su fama a elementos muy alejados a su calidad. Pero hay fenómenos que vistos en perspectiva no se entienden con los ojos de hoy. El mecanismo que desancadena un mito no puede reducirse a un solo hecho o acción. Y aunque los editores puedan prever qué libro será un éxito no creo que puedan controlar la magnitud.
Empiezo así porqué el ruido mediático que nació con esta novela me dejó totalmente descolocado. Me acerqué a sus páginas empujado por lo que se oía, me lance a ser parte de lo que decían iba camino de convertirse en una locura colectiva.
Y cuando llevaba no más de cincuenta páginas (modo ironía), no entendía que había en ellas para haber levantado tanta expectación.
Sinceramente, hay un hombre, rico para más señas, que entiende el amor de la manera más ruin y dolorosa posible. Hay una mujer que se entrega voluntariamente a la humillación y el dolor. Las escenas que, supuestamente, habían generado tanto interés, están narradas como si fuera una lista de tareas a realizar en nuestro día a día.
En ningún momento pude entender una trama que me parecía burda, casi infantil. El amor y las relaciones son otra cosa, mucho más complejas.
Supongo que, a raíz de mi disgusto por lo que estaba leyendo, mi apreciación sobre cómo escribe la autora también se vio resentido. Los diálogos me parecen infantiles y muy forzados. Y sobre todo, en ningún momento consiguió que sintiera interés por esas escenas que habían parado el mundo.
Huelga decir que ni la segunda ni la tercera parte las leí. Quizá alguien me anime y me diga que la cosa mejora o, si por el contrario, tomé una buena decisión.