Publicado en Club de lectura #elsitiodemirecreo

Segunda semana de lectura de Los pazos de Ulloa

Esta semana hemos continuado con la lectura conjunta de Los pazos de Ulloa. Poco a poco nos vamos familiarizando con los personajes. Nos enamoramos del pequeño Perucho, feliz en su vida salvaje por los Pazos; aborrecemos a Primitivo, que simboliza el mal sin reservas; compadecemos a Julián (al que, pese a las propias descripciones de Dña. Emilia, lo seguimos imaginando moreno) y nos solidarizamos con Nucha y con la niña que, como dice Mapi, ni nombre tiene la pobre.

Estos capítulos centrales de la novela marcan la doble realidad de la España del XIX. Mientras las ciudades tratan de subirse al carro de la modernidad, las aldeas se aferran con uñas y dientes a la vida de siempre. Dos mundos antagónicos que se empeñan en mezclar a sus protagonistas, provocando el desastre. Ni el marqués sobrevive en la ciudad de Santiago ni Julián o Nucha acaban de entender la vida en los Pazos. Veremos cómo se resuelve el conflicto.

Han sido 10 capítulos en los que hemos encontrado un poco de todo. Ha habido momentos de felicidad, atendiendo a la niña o pasando la tarde leyendo en voz alta la entretenida vida de los santos. Pero también ha habido momentos angustiosos, como el horror de un parto imposible o la sensación de soledad de los que se sienten fuera de su hábitat. Incluso ha habido algún episodio en el que hemos sentido cierto escalofrío de terror al puro estilo de Poe. Tantas emociones contrapuestas. Espero con muchas ganas el encuentro del club de este mes, porque me muero por comentar todo lo que ha pasado con mis compañeros.

Por delante tenemos los últimos 10 capítulos y una semana intensa de lectura. Acompañaremos a nuestros protagonistas en su conflicto. Un conflicto que a veces parece irresoluble y nos provoca cierta frustración. ¿Acaso el marqués, Nucha y el resto de personajes, teniéndolo todo, no van a ser capaces de ser felices juntos?