Publicado en Libros, Novela

El método Catalanotti (Andrea Camilleri)

Me decía hace unos días Mamen que hay personajes literarios que se han quedado con ella y la acompañarán toda la vida. Yo jamás había pensado en ello, incluso me costaba encontrar un nombre. Fue al comprar esta novela cuando caí en la cuenta de que el comisario Montalbano era mi acompañante, ese protagonista con el que sufría, reía y también me enfadaba.
Andrea Camilleri creó un universo que parecía hecho a mi medida, con historias que en momentos muy bajos de mi vida supieron darme la compañía que necesitaba. Y Salvo Montalbano, ese taciturno hombre que de todo reniega pero que, desde el principio, le puede una fe inmensa en el ser humano, me hablaba y aconsejaba. Aunque he de decir que casi siempre he optado por lo contrario de lo que él pudiera decirme.
Y sin quererlo, entrega a entrega, su vida literaria va llegando a su fin. Ya está escrito el final, desde el año 2015. Camillieri no gustaba de improvisaciones o imprevistos. Además, quería dejar cerrada su relación con el comisario.
De todos es conocido que quien le dió fama era su mayor dolor de cabeza. El éxito de la saga impidió que tuviera tiempo para escribir sobre lo que deseaba, una ironía cruel.
En esta novela, corta y sencilla, va perfilando un ocaso. No es más importante la trama que la evolución, aparentemente hacia abajo, que inicia nuestro protagonista. Una novela que me ha hecho sufrir al comprobar que hay mundos donde el cambio es inevitable, chocando con mi necesidad de estabilidad y paz. No sé muy bien hacia dónde encaminará los pasos Montalbano, puesto que él, cansado de tanta maldad y miseria moral, necesita ese cambio tanto como la brisa de Vigatta.
Se acaba el regalo que la literatura me hizo, el amigo que me concedió tantas horas de felicidad. Pero cuando esto suceda, seguiré hablando con él y reiremos como tantas veces hemos hecho, como haremos siempre.