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Bridges to Babylon (The Rolling Stones)

Parecían eternos los Rolling pero no. Hasta los dioses mueren. Con la desaparición de Charlie Watts empiezo a darme cuenta del privilegio que he tenido al poder ser testigo temporal de estos músicos. A la eterna pregunta sobre si era de los Rolling o de los Beatles jamás tuve ninguna duda. La banda de Mick Jagger y compañía serán siempre mis preferidos, sin desmerecer por supuesto a los de Livepool. Pero los Stones eran de otra liga.


No voy a discutir con nadie que cuando yo empecé a escucharlos había pasado su mejor época. Aún así y todo, el peor disco de estos monstruos de rock es muchísimo mejor que la mayoría de los que hoy día escuchamos.
Con Brigdes to Babylon sucede esto. No encontramos a ese grupo de antaño que rompió moldes y nos legó temas inmortales, pero si estamos ante un trabajo muy digno con canciones que cualquier artista firmaría como propias. Temas como Anybody seen my baby? o Out of control se escuchan con una sonrisa, sintiendo la vitalidad y la fuerza que solo ellos podrían imprimir.
Y se grabó en un ambiente de total guerra interna, donde los dos líderes, Mikc Jagger y Keith Richards estaban a la gresca y la leyenda cuenta que fue gracias a la mediación de Watts se pudo terminar el álbum.
Un álbum que a pesar de las críticas un poco tibias que  consiguió, se posicionó muy alto en las listas de éxitos. Además fue el lanzamiento de una gran gira de casi 200 conciertos. Me rio yo de su jubilación. Eso sin contar las entradas que vendieron. Si pensamos que llevan más de 50 años en el negocio, es para mirarlos asombrados.
Hoy es un buen día para recordarlo, volverlo a oír y sentir porque han sido uno de los grupos más grandes de la historia.